ALEMANIA

La República Federal de Alemania (RFA; en alemán, Bundesrepublik Deutschland, BRD) es un país de Europa central que forma parte de la Unión Europea (UE). Limita al norte con el mar del Norte, Dinamarca y el mar Báltico; al este con Polonia y República Checa; al sur con Austria y Suiza, y al oeste con Francia, Luxemburgo, Bélgica y Países Bajos.
Alemania significa «tierra de los alamanes» —no es lo mismo que alemanes—, en referencia a uno de los pueblos bárbaros que cruzaron el río Rin e invadieron la Galia romana durante el siglo V. Además de alemán, está también extendido el uso del gentilicio germano, derivado del nombre con que los romanos conocían a la zona y donde se encontraban otros pueblos a los cuales se conocía como germanos, Germania.
Durante la mayor parte de su historia, Alemania fue un término geográfico utilizado para designar un área ocupada por varios Estados, la mayoría de los cuales pertenecieron al llamado Sacro Imperio Romano Germánico (de Nación Alemana o Germánico). Alemania se convirtió en un Estado unido durante 74 años (1871-1945 -el llamado Imperio alemán, la conocida como República de Weimar y la Alemania nazi.), pero fue dividido al término de la Segunda Guerra Mundial en la República Federal de Alemania (RFA), conocida como Alemania Occidental y la República Democrática Alemana (RDA), conocida como Alemania Oriental. El 3 de octubre de 1990, la RDA pasó a formar parte de la RFA, por lo que Alemania volvió a ser un Estado unificado.
Desde los años 1960, la economía alemana es la más fuerte de Europa.
HISTORIA
A partir de 1806 cuando como consecuencia de las guerras Napoleónicas abdicó el último monarca del Sacro Imperio Romano Germánico, se inicia en los antiguos estados que lo componian una dispar búsqueda por crear un Estado nacional alemán unificado.
La cuestión territorial se debatia entre la creacion de una “gran Alemania”, que incluyese los territorios germanófonos austriacos o una “pequeña Alemania”, formada exclusivamente por otros estados. A esta disyuntiva se sumaba la cuestión institucional sobre el reparto de poder entre el pueblo y la corona.
Confederación del Rin en 1812.
La cuestión se planteó de manera concreta tras la caida del Primer Imperio Francés. Napoleón el emperador de los franceses fue derrotado, pero el hecho de terminar con la dominación extranjera no les reportó a los alemanes una Alemania unida dentro de la Confederación Germánica, implantada en 1815.
En marzo de 1848, la revolución estalló en Alemania. Convertir a Alemania en un Estado nacional e institucional, suponía tener que definir qué pertenecía a Alemania. El primer Parlamento libremente elegido, en Fráncfort del Meno, descubrió que no era posible forzar el establecimiento de un Estado nacional pangermánico, con inclusión de Austria. Este hecho planteó la solución de la “pequeña Alemania”, en la forma de un imperio bajo la hegemonía del Reino de Prusia.
El parlamento exigió que como emperador alemán, el rey de Prusia tendría que renunciar a su caracter divino y concebirse a sí mismo como ejecutor de la voluntad del pueblo, exigencia ésta que el monarca rechazó en 1849, impidiendo de esta forma que se realizara la Unificación alemana.
En los años 1860 el Canciller Otto von Bismarck, favoreció en Prusia al ejecutivo contra el Parlamento. La cuestión del poder político externo se resolvió con la Guerra de las Siete Semanas en 1866 en el sentido de la “pequeña Alemania”.
El estado conocido desde entonces como Alemania, fue constituido el 18 de enero de 1871, cuando se proclamó el Imperio alemán bajo la hegemonía de Prusia, victoriosa en guerra contra Francia de 1870-1871. Así se alcanzó uno de los objetivos de la Revolución de 1848: la Unificación alemana.
Tras el final de la Primera Guerra Mundial en 1918, se disolvió el Imperio, ya que Alemania resultó derrotada a pesar de sus avances iniciales. El Emperador Guillermo II fue obligado a abdicar y tras la Revolución de Noviembre, al Imperio le sucedió la República de Weimar.
La adversidad económica, debida tanto a las condiciones de la paz como a la gran depresión mundial, es considerada como una de las causas que provocaron el respaldo por parte de los líderes de opinión y los votantes alemanes hacia los partidos antidemocráticos. Aunado a esto, durante la guerra y hasta su fin se había mantenido a la sociedad alemana con la idea de que la victoria era casi segura y la falta de una invasión alimentó la teoría (Dolchstoßlegende) de que fueron las fuerzas democráticas (y comunistas, así como los judíos) las que traicionaron a la patria y provocaron la derrota.
En las elecciones extraordinarias de julio y noviembre de 1932, el Partido Nacional-Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP, «Partido Nazi») obtuvo 37,3% y 33,0% de los votos, respectivamente. La inestabilidad política y la imposibilidad de crear un gobierno firme obligó a que el presidente de gobierno tuviera que nombrar al canciller (Präsidialkanzler), algo que de origen era tarea del parlamento. El 30 de enero de 1933, por presión del NSDAP, el Presidente (jefe de Estado) von Hindenburg (canciller durante la Primera Guerra) nombró al líder del NSDAP, Adolf Hitler, canciller (jefe de gobierno). Tras la muerte de Hindenburg al año siguiente, se unieron ambos cargos y se denominó a Hitler jefe de Estado también, lo que dio inicio a la Alemania nazi que se autoproclamó como «Tercer Reich».
La política de Hitler de anexionar tierras vecinas para hacerse con Lebensraum("espacio vital") llevó al estallido de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939 cuando atacó Polonia. Inicialmente Alemania obtuvo rápidamente (de ahí el término Blitzkrieg-"guerra relámpago") grandes éxitos militares y consiguió el control sobre Bélgica, Países Bajos, Dinamarca, Luxemburgo, Balcanes, Grecia y Noruega en Europa, Túnez y Libia en el norte de África. Su ataque a Rusia en 1941 demostró que su ejército era insuficiente para abarcar un territorio de esas dimensiones. Sus fracasos en las campañas rusas de 1941 (llegar a Moscú y cortar los suministros procedentes de Siberia) y 1942 (llegar al mar Caspio para hacerse con el petróleo), así como el ingreso de los Estados Unidos en el conflicto, dieron un giro que llevó a la destrucción del país bajo los bombardeos perpetrados por los aliados, que solamente se detuvieron tras la capitulación del régimen Nazi el 8 de mayo de 1945.
Durante la guerra, el estado alemán organizó y llevó a cabo, en una magnitud e intensidad nunca antes vista en la historia, el asesinato de millones de judíos y otras minorías tanto dentro de Alemania como en los territorios ocupados.
Alemania perdió parte considerable de su territorio, que además fue ocupado y dividido entre los aliados durante más de 45 años, 15 millones de alemanes fueron expulsados de las antiguas posesiones del Reich en lo que pasó a convertirse en países vecinos. En 1949, tras aprobarse en el Oeste una nueva Constitución, se constituye la República Federal de Alemania, que al cabo de pocos años recobrará parte de su soberanía, incluyendo la capacidad de mantener un ejército, y pasará a integrarse en Occidente como miembro de la OTAN y de las Comunidades Europeas. Por su parte, la República Democrática Alemana (constituida en 1949 como respuesta a la fundación de la R.F.A.) entraría desde un primer momento a formar parte del Pacto de Varsovia y el bloque soviético.
Helmut Kohl y François Mitterrand conmemorando la Batalla de Verdún.
De esta forma Alemania encarnó la situación que se vivía a nivel mundial en el marco de la Guerra Fría durante más de cuatro décadas. Berlín, la antigua capital imperial, fue dividida en dos bloques. La parte oriental de la ciudad bajo control comunista construye un muro para evitar el contacto y la huida de su población a la parte occidental, que se había intensificado a lo largo de la década de los 50, a medida que la economía de Alemania Occidental se iba recuperando para convertirse en una de las más desarrolladas del mundo. En pleno apogeo de la Guerra Fría, Alemania Oriental decididó restablecer el servicio militar obligatorio, el cual habría de entrar en vigor en el año 1962. Fue ésta la verdadera razón por la cual, el 13 de agosto de 1961, las autoridades de Berlín Este decidieron bloquear por completo el tráfico entre los dos sectores de la ciudad mediante la construcción de un muro fortificado.
Dado que el estado en la RFA se consideraba heredero político de la Alemania anterior, del genocidio cometido, de los crímenes de guerra perpetrados por el ejército y de las atrocidades del régimen nacional-socialista, la persecución en un comienzo tibia de los criminales provocó el rechazo de las nuevas generaciones alemanas a la actitud de sus padres durante la dictadura nazi, creándose una brecha entre las generaciones que condujo a las protestas estudiantiles en toda Alemania durante el año 1968, a un rechazo a todas las instituciones autoritarias, a un espíritu crítico incentivado ya desde la escuela y a la puesta en duda de toda actidud patriotera o chovinista en la juventud alemana, así como a la prohibición constitucional expresa de guerras de agresión.
La RDA, en cambio, se veía a sí misma como un nuevo estado, creado por los combatientes antifascistas y de ningún modo asociado al régimen nazi. Por esa razón, y por temor a desatar discusiones políticas que pusieran en peligro la supremacía del partido único, nunca se llevó a cabo una reflexión profunda y amplia sobre lo sucedido durante la guerra. Por eso se considera que esta falta de autocrítica en la RDA, respecto a los crímenes de los nazis, ha determinado que la mayoría de los actos de xenofobia en la actualidad ocurran en algunas de sus anteriores regiones.
Remodelación de Berlín, tras la reunificación.
Tras una historia de incidentes y desencuentros entre los dos estados alemanes, este muro de Berlín fue abierto a la circulación el 9 de noviembre de 1989, con posterioridad a las fugas masivas de ciudadanos de la RDA a territorio occidental que se produjeron a través de Hungría y Checoslovaquia en el verano de ese mismo año. Alemania se reunificó el 3 de octubre de 1990, recobrando su plena soberanía al quedar definitivamente suprimido el régimen de control político y militar de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial.
La reunificación alemana tuvo consecuencias en todos los ámbitos de la vida alemana, como la participación alemana en operaciones de la ONU para la imposición de la paz, una actitud más crítica de la contribución de los extranjeros a la vida alemana y enormes costos para los contribuyentes de los antiguos estados.
La Alemania reunificada conserva tradiciones que se remontan al siglo XIX: el sufragio universal y la estructura parlamentaria, desarrollada en tiempos del Reichstag (Parlamento Alemán). Se ha conservado tambien cierta continuidad espacial: El Tratado Dos más Cuatro, acta fundacional internacional de la Alemania reunificada, reafirmó la solución de la “pequeña Alemania”. Los acuerdos establecieron la retirada gradual de las tropas soviéticas de Alemania Oriental con la garantía por parte de la OTAN de no situar fuerzas en el este de la Alemania unificada.
Desde que en 1950, Robert Schuman, el ministro francés de origen alemán, pronunciara su célebre declaración, ambos países, Francia y Alemania, son considerados como el motor de las comunidades europeas que han dado origen a la actual Unión Europea.
GOBIERNO Y POLÍTICA
Alemania es una Confederación democrático-parlamentaria, cuyo sistema político es definido en su constitución de 1949 (con enmiendas), llamada Grundgesetz (ley fundamental). Posee un sistema parlamentario, en el cual se elige el jefe de gobierno, llamado Bundeskanzler (canciller federal).
El parlamento, denominado Bundestag (dieta federal) es elegido cada cuatro años por voto popular en un sistema complejo que combina la representación directa y la proporcional. Los 16 Bundesländer (los estados federados) están representados a nivel federal por el Bundesrat (consejo federal), el cual —dependiendo del asunto en discusión— puede ganar la palabra en el procedimiento legislativo. Ocasionalmente se producen conflictos entre el Bundestag y el Bundesrat, creando dificultades en la administración.
La función de jefe de Estado es cumplida por el Bundespräsident (presidente federal), cuyos poderes suelen limitarse a tareas ceremoniales y representativas.
Unión Europea
En el plano de la UE, Alemania cuenta con la representación más numerosa en el Parlamento Europeo en virtud de su condición de país más poblado de la Unión; además el alemán Günter Verheugen es uno de los vicepresidentes de la Comisión Europea para el período 2004-2009.
La Presidencia alemana del Consejo de la Unión Europea, en el primer semestre de 2007, está enmarcada dentro del sistema de administración rotativa de dicha institución.
Como es habitual aunque el jefe de gobierno de Alemania es Angela Merkel, es Frank-Walter Steinmeier el Ministro Federal de Relaciones Exteriores quien oficia como Presidente de la Unión Europea. Entre los aspectos mas destacados de esta Presidencia estan el acuerdo sobre el uso del 20% de energías renovables en la UE para el 2020, así como la redacción de la Declaración de Berlín.
Es la duodécima ocasión que Alemania asume la Presidencia desde que se iniciara este proceso en 1958. La vez anterior fue durante el primer semestre de 1999 bajo la presidencia de Joschka Fischer.
GEOGRAFÍA
El territorio de Alemania es el cuarto en cuanto a tamaño dentro de la UE, extendiéndose desde los altos picos de los Alpes (punto más alto: el Zugspitze a 2.962 m de altura) en el sur a las costas de los mares Báltico y del Norte. En el centro del país se encuentran las tierras altas forestales y al suroeste la Selva Negra.
Algunos de sus ríos más importantes son el Rin, el Elba, el Danubio y el Meno. Entre los lagos destacan el de Constanza y el Müritz.
Alemania se encuentra en una zona climática moderada con una temperatura media anual de 9ºC.
A diferencia de países como Francia, Reino Unido o Dinamarca, Alemania no posee territorios de ultramar.
ECONOMÍA
Alemania ocupa el quinto lugar en la lista de países por PIB (PPA) y el tercero en la lista de países por PIB (nominal). Además la economía alemana es la primera de Europa a pesar de haber estado virtualmente destruida en dos ocasiones, la primera tras el Tratado de Versalles y la siguiente después de la derrota sufrida en la Segunda Guerra Mundial.
Antes de la guerra, el Régimen nazi, a través de la política proteccionista de Hitler, logró renovar las empresas alemanas que se encontraban muchas de ellas en la quiebra, mejorando sustancialmente la economía alemana y la calidad de vida del país, por lo que llegó a ser la primera potencia mundial junto con Estados Unidos, pero durante el conflicto se destruyó buena parte de la infraestructura del país.
Con los esfuerzos de reconstrucción que siguieron al fin de la guerra, la industria y con ello la economía del país se desarrollaron rápidamente, dando lugar al fenómeno histórico conocido como «milagro alemán». La calidad de los productos alemanes nunca perdió su renombre a nivel mundial, y la nación se impuso en menos de una década como primera potencia económica de Europa, posición que conserva hasta hoy.
Alemania es foco de riqueza y eso se refleja en la creciente economía del centro de Europa. Con una infraestructura de carreteras amplias y un excelente nivel de vida, Alemania es uno de los países más industrializados del mundo.
En palabras del ex-Ministro Federal de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, Alemania es «campeón mundial de las exportaciones», dado el movimiento favorable en el comercio exterior del país desde 2004, que ha dado a los alemanes un superávit exportador.
El Deutsche Bundesbank (Banco central) y el Banco Central Europeo (BCE) tienen su sede central en la ciudad de Fráncfort del Meno. En 2006 se inicio la construcción del edificio del Banco Central Europeo.
INFRAESTRUCTURAS
Desde que en los años 1930 la Alemania nazi iniciara la construcción de la primera red de autopistas a gran escala en el mundo, el país dispone de vías de comunicación rápidas (Autobahnen) que suman más de 11.980 km cubriendo la totalidad del territorio. Además cuenta con más de 40.000 km de carreteras, lo que hace de Alemania el país con mayor densidad de vías para vehículos.
La totalidad de autopistas del país son gratuitas para vehículos particulares; a partir de 2005, los camiones de carga deben pagar un peaje que se descuenta automáticamente vía satélite, una vez que el camión deja la ruta, y que es porcentual al número de kilómetros recorridos.
Alemania es líder mundial también en la construcción de canales. Esta clase de construcción milenaria tomó renovado impulso a partir del siglo XIX. El Canal de Kiel, que une el mar del Norte con el mar Báltico, es uno de los más imponentes. Numerosos canales fluviales, como el Rin-Meno-Danubio, el Dortmund-Ems o el Elba-Seitenkanal, dotan al país de una completa red de canales.
Por otra parte, las energías renovables en Alemania representan un papel creciente en el desarrollo del país, especialmente desde que el partido político Bündnis 90 / Die Grünen formó parte del gobierno central. Ciudades como Friburgo de Brisgovia disponen de modernas instalaciones para el aprovechamiento de la energía solar.
Las grandes regiones industriales, como cuenca del Ruhr, región Rin-Meno o Colonia, han desarrollado un dinamismo económico que mantiene su base industrial y que además ha sabido implementarse en el área de los servicios.
DEMOGRAFÍA
Alemania es el estado más poblado de la UE. Sin embargo, desde hace varias décadas el país experimenta un descenso constante en su tasa de natalidad, así como un aumento en la esperanza de vida. Como consecuencia, el promedio de la población envejece, haciendo al país dependiente de la inmigración para mantener relativamente estable su nivel demográfico.
En Alemania viven al menos 7 millones de residentes extranjeros, incluyendo aquellos con asilo político, trabajadores invitados (Gastarbeiter) y otros dependientes.
Una minoría danesa vive al norte y una minoría eslava vive en Sajonia. El idioma frisón, considerado el idioma más cercano al inglés, es el idioma natal de alrededor de 12.000 alemanes. En partes rurales del norte de Alemania se encuentra ampliamente extendido el idioma bajo sajón.
La inmigración ha producido una considerable minoría turca y otras como la croata, italiana, rusa y polaca.
En 2006 Alemania contaba con una población de 82.310.000 habitantes.
Véase también: Inmigración turca en Alemania, Demografía de la Unión Europea, Migración en la Unión Europea, y Lista de estados de Alemania por densidad de población.